Luis Cernuda en Sevilla, hacia 1914. Archivo de la Residencia de Estudiantes, Madrid
Luis Cernuda en Sevilla, hacia 1910. Colección de Carlos Peregrín-Otero, Los Ángeles
Luis Cernuda Bidón nació en Sevilla, España, en la céntrica calle Tójar (hoy Acetres), el 21 de septiembre de 1902. Fue el tercer hijo de Amparo Bidón Cuéllar y de Bernardo Cernuda Bauzá, militar de profesión. El matrimonio Cernuda Bidón tuvo a Amparo en 1894, a Ana en 1895 y a Luis, siete años después. Esta diferencia de edad entre el poeta y sus hermanas, aunque insignificante entre adultos, seguramente se hizo notar mucho cuando los tres todavía eran niños y contribuyó a crear la sensación de aislamiento y soledad que el futuro poeta siempre identificará con sus experiencias de niñez y juventud.
A pesar de ello, sus hermanas y primos constituyeron los compañeros de juegos de Luis, en un ambiente familiar marcado por la escasa comunicación afectiva y por la estricta disciplina de un padre severo que deja honda huella en su universo infantil. Esta huella resulta perceptible en el poema «La familia» de Como quien espera el alba: «La casa familiar, el nido de los hombres, / Inconsistente y rígido, tal vidrio / Que todos quiebran, pero nadie dobla» 1 .
Luis Cernuda vivió sus primeros trece años en la casa natal. En 1915, tras el ascenso del Comandante de Ingenieros Cernuda Bauzá al rango de Teniente Coronel, toda la familia fue a vivir al cuartel del Tercer Regimiento de Zapadores, a un imponente edificio militar que todavía existe y que se ubica, frente al Parque María Luisa, en lo que hoy es la avenida de la Borbolla. Ya para entonces el joven Luis había iniciado su educación secundaria.
Estudió con los padres escolapios en Sevilla, primero en el colegio San Ramón, en el que ingresó en septiembre de 1913, y luego en el Calasancio Hispalense, al que se cambió dos años después. Fue el padre Antonio López, como recordará en «Historial de un libro», quien no sólo le enseñó las formas básicas de la expresión poética, sino que también le inició en su carrera como poeta. Por esos mismos años Cernuda leyó a Bécquer, cuya poesía se convirtió, a partir de este momento, en una de sus predilecciones líricas.