| En el XIX se define un Guadarrama geológico, botánico, zoológico y forestal, en parte gracias a los esfuerzos de la Institución Libre de Enseñanza, que hizo de la sierra de Guadarrama uno de sus destinos preferentes y un gran y accesible laboratorio. La JAE adoptó este planteamiento y tomó este espacio como lugar de ensayo para el redescubrimiento de la naturaleza de España, estableciendo allí, en 1910, la Estación Alpina de Biología.
Los naturalistas de la JAE recogen de modo sistemático imágenes y muestras de campo del paisaje natural, susceptible así de inventarios, clasificaciones y análisis sofisticados; datos que se plasmaros en mapas, floras y faunas.
La naturaleza silvestre ofreció así una nueva visión del Guadarrama como espacio para la salud, la educación y la cultura.
En 1916, gracias a Eduardo Hernández-Pacheco, geólogo de la Junta, se crean en el Guadarrama tres espacios protegidos, precursores de los actuales Parques Nacionales.
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