El Patronato de Misiones Pedagógicas fue creado por un decreto del Gobierno de la Segunda República el 29 de mayo de 1931. Su principal objetivo era, según recogía el preámbulo, llevar a las gentes, «con preferencia a las que habitan en localidades rurales, el aliento del progreso y los medios de participar en él, en sus estímulos morales y en los ejemplos del avance universal, de modo que los pueblos todos de España, aun los apartados», participasen «en las ventajas y goces nobles reservados hoy a los centros urbanos».
Ésta era una idea que Francisco Giner de los Ríos y Manuel Bartolomé Cossío habían propuesto desarrollar a los distintos Gobiernos de la Restauración casi desde la fundación de la Institución Libre de Enseñanza, en 1876. Para transformar España en una república democrática, basada en la soberanía popular, era necesario solucionar la distancia que existía entre las ciudades, que disfrutaban de un mejor acceso a la cultura, y un campesinado sumido en el aislamiento y ajeno a los cambios que se estaban produciendo en el mundo.
Las actividades del Patronato se centraban en tres aspectos: el fomento de la cultura general, la orientación pedagógica de las escuelas y la educación ciudadana de las poblaciones rurales. Para fomentar la cultura general se creó un Servicio de Bibliotecas, y para estimular el gusto por la literatura se realizaban en los pueblos lecturas de romances, poemas y relatos breves. También se crearon las siguientes secciones itinerantes: el Teatro y Coro del Pueblo, el Museo del Pueblo, la Sección de Cine, el Retablo de Fantoches y un Servicio de Música que prestaba gramófonos y discos de pizarra.
Para apoyar la cotidiana tarea pedagógica se realizaron visitas a las escuelas rurales, con el fin de conocer sus necesidades más acuciantes, así como para impartir lecciones prácticas, cursos y realizar excursiones educativas que dotaran de mayores recursos teóricos y metodológicos a los maestros.
Por último, la educación ciudadana se reforzaba por medio de reuniones públicas y conferencias en las que se debatían los nuevos principios políticos que dirigían el país: la democracia, el sufragio universal, la estructura del Estado, etc.