
Producto de la desafortunada historia de amor con una joven norteamericana a la que Moreno Villa conoce en la Residencia de Estudiantes a finales de 1926, Jacinta la pelirroja es uno de los libros de poemas más sorprendentes y singulares de la poesía española de los años veinte. Si en el momento de su publicación fue recibido con alborozo y sorpresa, hoy en día sigue siendo la obra poética más personal y acabada de su autor.
Jacinta la pelirroja es un obra concebida en poemas y dibujos, de lecturas diferenciadas y no complementarias —el propio autor advierte que los dibujos no son ilustativos, sino de acompañamiento espiritual— que reflejan, sobre todo, un cambio radical de actitud ante la poesía y la línea trazada.
Se podría pensar que nos encontramos ante una expresión gráfica cercana a lo que se conoce por dibujo automático, pero no sería correcto adscribir esta serie al mundo estricto del subconsciente o al ámbito del surrealismo.