
Con el título genérico de «figuras en paisaje» se ha querido agrupar en dos apartados otras series de dibujos realizados entre los años de 1927 y 1932.
En el primer apartado, las figuras rebosan vitalidad en paisajes de playa. La línea es elegante, dulce y firme; las parejas de amantes, los jinetes, los hombres danzando o jugando respiran placidez.
En contraste, el otro grupo de dibujos representa la petrificación gradual de estas figuras vitalistas, que llegan a transformarse en formas totémicas que surgen en paisajes ásperos y desolados.
En estas series, como a lo largo de toda la exposición, las sugerencias de Picasso vuelven a hacerse patentes.