
En el mes de diciembre de 1934, Moreno Villa celebra en Madrid la que sería su última exposición individual, que tuvo lugar en las salas del Centro de Exposición e Información Permanente de la Construcción. Dirigido por jóvenes arquitectos, este centro sería la sede madrileña de ADLAN (Amigos de las Artes Nuevas) a la que perteneció Moreno Villa.
No se tiene constancia cierta de que estos dibujos se correspondan exactamente con lo expuesto entonces, pero las similitudes temáticas y su condición de serie hacen pensar que sí.
La atmósfera recreada en la serie es la misma de sus paisajes líricos, aunque su espíritu sea menos dramático y más emblemático. Sin ánimo de jugar a descifrar la simbología de los elementos utilizados, hay que señalar la aparición recurrente de las piedras antropomórficas, el caballo, la escalera, el reloj, las vías de tren, la tortuga, o el farol.